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Pasos para descansar la mente

Técnicas para descansar la mente gracias a Mindfulness

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Para, calma, descansa.

Tómate, por fin, ese momento de descanso.

De una manera muy real, la mayoría de nosotros vivimos nuestras vidas en guerra con nosotros mismos. Nos empujamos hasta el borde, nunca nos permitimos un descanso, y actuamos como si detenernos a descansar fuera un signo de debilidad. Nuestras mentes están sumidas en el caos y no tenemos idea de cómo salir de esta situación autoimpuesta. Necesitamos recordar cómo parar, para detenernos, calmarnos, descansar y sanar nuestra mente y cuerpo para que podamos nutrir nuestra sensación de paz y bienestar. Este es el el primer aspecto de la práctica de la meditación Mindfulness.

Mindfulness es el arte de detenerse, observar y tomar conciencia. El arte de detener los patrones dañinos de pensamiento, calmar la mente frente a emociones difíciles, descansar y nutrir la mente y permitir que la mente sane cuando se encuentra en presencia de dolor y sufrimiento profundos o crónicos.

 

Parada

El simple hecho de detener nuestra actividad puede ser una actividad muy nutritiva en sí misma y, a pesar de sus enormes beneficios, es algo que muy pocos de nosotros sabemos hacer. Te invito a probar esto todos los días durante una semana o dos para que puedas comprobar la gran diferencia que hace:

1. Configura una alarma para que suene cada 1-3 horas.

2. Detener. Cuando suene la alarma, deja de hacer lo que estés haciendo y dirige la atención a tu cuerpo.

3. Tener en cuenta. Toma conciencia de la sensación de tu respiración entrando y saliendo de tu nariz o de la subida y bajada de tu abdomen.

4. Sigue la respiración. Sigue la duración de cada respiración, concentrándote ligeramente en ella desde el inicio hasta el final del proceso.

5. Si hay distracciones, recupera tu atención. Cuando tu concentración se interrumpe, debido a un pensamiento, sentimiento, sensación o algo que aún no puedas identificar, reconócelo y suavemente lleva tu atención de nuevo a tu respiración.

6. Un minuto de respiración consciente. Haz esto durante unos 60 segundos. Sin embargo, el primer aspecto de Mindfulness, detenerse y tomar conciencia, es más que detenerse en un sentido físico.

 

Aprender a detenerse también implica detener los patrones de pensamiento dañinos, como los patrones habituales que nos hacen apresurarnos todo el día.

 

Calma

Al calmar, me refiero no solo a calmar los pensamientos, sino también a calmar la tormenta de emociones fuertes. Calmar el pensamiento, al menos hasta cierto punto, es generalmente un resultado rápido y natural de la práctica de Mindfulness y es una gran razón por la que es tan eficaz para aliviar el estrés y la ansiedad. Pero calmar tus pensamientos es solo una parte de la ecuación de calma.

Las emociones fuertes son igualmente dañinas y están bastante entrelazadas con una mente hiperactiva, especialmente en el caso de la ansiedad, donde el miedo es el aspecto más definitorio. Entonces, sin manejar las emociones intensas, no llegarás muy lejos. Para regular cualquier emoción intensa dañina que sientas de manera constante, usa el siguiente proceso:

Reconocer. Simplemente reconoce con tu atención plena que la emoción ha surgido. "Este miedo ha surgido", "tengo miedo". Luego establece contacto con las sensaciones corporales. No consiste en una comprensión intelectual de lo que estás sintiendo sino de una conciencia de las sensaciones internas corporalmente sentida.

Etiquetar. Poner nombre a la emoción te permite hablar de la emoción, en vez de actuar según la emoción. Te da la habilidad de reprocesar tu emoción. Saber lo que estás sintiendo te proporciona una sensación de control sobre tus emociones y fortalece la creencia de que tienes el poder de hacer algo con respecto a ella.

Aceptar. Acepta la emoción en lugar de alejarla o intentar ignorarla. "Acepto este miedo". Nuestra tendencia habitual es alejar estas emociones dañinas o ignorarlas por completo, por lo que este paso cambia fundamentalmente la forma en que las tratamos, lo que lo convierte en un paso crítico.

Abrazo. Regulación emocional propiamente dicha. Abrazar la emoción. La conciencia ejerce de repositorio mental que te permite acogerte a ti mismo y a la emoción. Esta estrategia no provoca que la emoción desaparezca inmediatamente, pero sí que puedas regularla desde un espacio interior que te permite responder en vez de reaccionar.

 

Descanso

El arte de descansar es el arte de prestar atención a nuestro cuerpo y mente para que podamos saber cuándo estamos cansados, tanto física como mentalmente, y luego darnos conscientemente ese tiempo para descansar. Acostarnos no es nuestro único momento para descansar. La práctica de la meditación es muy descansada, y también puede serlo:

- Beber una taza de té con atención plena.

- Ver el amanecer o el atardecer sentado y respirar profundamente. 

- Caminar con atención en la naturaleza o incluso en la comodidad de nuestro hogar. 

Sea lo que sea lo que prefieras, la idea importante es aprender a tomarte un descanso sin desear ningún resultado en particular. Incluso aunque sea para sentirte mejor. No trates de sentirte en paz, sé esa paz. Pero tomarse un descanso no es el único momento para tener en cuenta el descanso. Quizás el punto más importante con respecto al descanso es aprender a actuar con fluidez y alegría en tu vida diaria. 

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